
El pasado
31 de marzo la banda madrileña
Desastre publicó su nuevo y esperado disco,
‘Callejón Desastre’. Mucho tiempo hemos tenido que esperar para que los chicos del barrio de
Usera volvieran de nuevo con un pan bajo el brazo, nada más y nada menos que diez años de silencio prolongado desde su anterior trabajo,
‘3 y ½’. Demasiado tiempo para un grupo rockero con mayúsculas que lleva 20 años dando caña.
Ahora sí que sí vuelven y de que forma, con este quinto trabajo discográfico que de seguro no dejará a nadie indiferente y hará olvidar pronto su ausencia durante estos años.
El disco fue grabado entre 2004 y 2008 en los estudios
“LA NOTA”, bajo la dirección técnica de
Valentín Méndez. Ha sido producido por la propia banda y por el mismo Valentín Méndez. La masterización ha corrido a cargo de
Pedro Lastra Megal en
“The Sonic Lab”.
Para este regreso tan especial de Desastre el grupo ha querido reunirse con un montón de amigos para que dieran su toque personal en cada una de las
14 canciones que forman parte de este disco. Ello ha conducido a que en el mismo podamos encontrar temas de diferentes estilos, como pueda ser alguna balada, toques de ska, flamenco, pero, sobre todo, rock, que es lo que realmente ha caracterizado al grupo y con el que se ha ganado a pulso su seña de identidad.
El disco lo abre un precioso tema como es
África, dedicado al pueblo africano y que viene precedido de unos versos profundos de
José Hierro que te llegan al corazón. Muy buena canción para empezar en la que, además, cuenta con la colaboración de
Pulpul (Ska-p),
Fernando (Reincidentes),
Óscar (Lujuria),
Juancar (Boikot),
Trapa (Matando Gratis) a las voces;
Porretas y
Sublevados a los coros;
Kogote (Ska-p) a las teclas;
Laura con la viola y
Ruth con el violonchelo.
Le sigue
Tos dacuerdo, canción que solamente basta escucharla una vez para saber que estás ante un disco de Desastre. Además, cabe señalar que es su primer single y que es la canción más ‘Desastre’ de todas, contando además con la ayuda de
Micky (No Relax) a los coros. Primer single porque el segundo es el siguiente tema que viene,
Acción, canción que ha sido grabada hace poco en formato videoclip y con cuya letra cualquier lesionado de medula se puede sentir identificado.
Vidas cruzadas, con
Pacis y
Juata a los coros;
Vivo, con J.A. Cano
“Chiquitín” (Esturión) coros; y
Día tras día, con
Kogote (Ska-p) Hammond y
Carmen Cannet a los coros son las tres baladas que forman parte de este disco y que les dan un toque distintivo y especial a la variedad de estilos que guarda el cd. Tanto es así que, partiendo de la base del Rock sobre la que se cimenta este quinto trabajo, podemos encontrar también otros estilos que hacen que el disco se aparte de la monotonía y se ciña más a la variedad musical que tan bien ha sabido reflejar el grupo en sus últimos trabajos. El ejemplo claro lo encontramos con
La mina, una muestra más de que el rock no le hace ascos al flamenco y que por tanto pueden ir cogidos de la mano perfectamente.
Mafia Boy (Guitar Mafia) con las guitarras,
Gori Carmona con el cajón flamenco,
Carlos Orgaz y sus guitarras flamencas e
Inés Galaza en las voces se encargan de poner color y aires sureños a esta canción. Lo mismo ocurre con
Viejo, que otorga un carácter distintivo a la temática del disco para adentrarnos en un ambiente musical más bien del oeste gracias a la aportación de
Roberto (Motociclón) a la armónica y de
Rute con el arpa de boca. Tampoco debemos olvidarnos de los diversos toques de ska que impregnan al disco y que hacen más divertido y fiestero si cabe a la hora de escucharlo, como por ejemplo,
Combo del perdedor, canción muy animada en la que
Txikitín (Ska-p),
Gari (Ska-p) y
Javi hacen bailar a trompetas, trombones y flautas al son de sus corazones de metal y viento.
Se encarga de cerrar el disco dos canciones emotivas. Una es
Han vuelto a la ciudad, en la que el grupo rinde homenaje a la banda irlandesa
Thin Lizzy, y la otra es
Que no amanezca, última canción del disco que les ha servido para mostrar su cariño y agradecimientos al pueblo de
San Mateo (Cantabria) y a su
Rebujas Rock, pueblo que les ha nombrado en un callejón suyo (de ahí el nombre del disco), y festival que siempre tiene al grupo muy presente y en el que han participado en más de cinco ediciones de las doce con las que cuenta el festival.
Este último tema no se escapa de las colaboraciones, porque han querido poner su granito de arena en una canción tan llena de sentimiento hombres como
El Drogas (Barricada),
Fernando (Reincidentes),
Kutxi Romero (Marea),
Rulo (La Fuga),
Mohamed (Mägo de Oz) al violín,
Laura con la viola,
Mª Luz con el violonchelo y
Javi con las flautas.
Sin duda, un buen disco que merece estar en las manos de todo aquel que admire a la banda y el buen trato de la música, esa que han sabido conjugar con otros estilos y han llevado siempre en el corazón a pesar de estos años de silencio. ¡Desastre ha vuelto, ya están aquí!
EL COMPADRE WILLY (
http://compadreorock.blogspot.com/)